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Inteligencia Artificial y transhumanismo, por Javier Otaola.




 

1.- Del Humanismo del Renacimiento al Transhumanismo postmoderno

La creación de grandes bases de datos, con una potencia informática creciente a las que se añaden algoritmos de aprendizaje automático, está en su mayor parte controlada por los gigantes tecnológicos o sea, las mayores empresas en tecnología de la informática y procesadores, e Internet: Google, Apple, Meta, Amazon y Microsoft (GAFAM), en USA, y Baidu, Alibaba, Tencent y Xiaomi (BATX), en la República Popular China. Ese proceso de acumulación de datos y la gran velocidad de su gestión ha acelerado la progresión de la Inteligencia Artificial de una manera sorprendente. Los dirigentes de Google Deep Mind, Badu Alibaba y OpenAI están convencidos de una IA generalista llegará a tener capacidades «equivalentes» a las de un cerebro humano alrededor del año 2030, lo que significa que los niños y niñas que se encuentran ahora en la escuela maternal pasarán la totalidad de su vida profesional rodeados de máquinas dotadas de IA, infatigables, casi gratuitas, resistentes y superiores en muchos aspectos a su eficiencia como mano de obra humana. Por otro lado, en el primer cuarto del siglo XXI los avances de la Ciencia y de la Técnica en particular las denominadas NBIC (Nanotecnología, Biología, Informática y Ciencias cognitivas) están ya planteado la posibilidad de superar en un plazo de tiempo corto —2030-2050—, algunos de los límites de lo humano tal y como lo hemos conocido hasta ahora.

¿Qué relación hay entre la IA y el pensamiento transhumanista?

El enorme salto tecnológico que van a suponer, para el 2030, las capacidades de la llamada IA van a revolucionar de una manera profunda nuestros medios de producción y nuestras capacidades tecnológicas en todos los órdenes de la vida, y muy especialmente en la neurocirugía. Por lado la necesidad de manejar máquinas cada vez más inteligentes nos va a empujar a un esfuerzo de mejoramiento artificial de nuestras capacidades físicas e intelectuales con el apoyo de los avances tecnológicos. El Mejoramiento humano, conocido en inglés como Human Enhancement (HE), nos propone aumentar nuestra inteligencia natural con implantes de IA, normalizar los trasplantes de órganos para prolongar más allá de los ciento veinte años nuestra longevidad, mejorar aceleradamente nuestra condición física e intelectual mediante la alteración natural, artificial o tecnológica del cuerpo humano aplicando los nuevos conocimientos y las nuevas tecnologías de «mejoramiento» del cuerpo, con toda clase de intervenciones, implantes y trasplantes, no ya sólo al enfermo sino también al sano, para hacerlo más bello, más fuerte, más capaz, más longevo, más inteligente. En realidad, el Transhumanismo como posición intelectual y como propuesta ideológica es muy anterior a los actuales avances en materia de IA. El término transhumanismo fue forjado por uno de los primeros profesores de futurología, Fereidoun M. Esfandiary, conocido como FM-2030, que pensó en «los nuevos conceptos del humano» alrededor de 1960, cuando comenzó a identificar a un número de personas cada vez mayor y más influyente, que adoptan tecnologías, estilos de vida —y visiones del mundo— transicionales, orientadas hacia lo «posthumano» o más precisamente «transhumano». El filósofo estadounidense Max More, empezó a articular los principios del transhumanismo como una filosofía futurista ya en 1990.

El núcleo del debate que plantea el Mejoramiento Humano se puede resumir en esta pregunta: ¿Hasta qué punto resulta legítimo y conveniente alterar artificialmente aspectos que pueden transformar las estructuras mismas de nuestra especie Homo Sapiens, como su corporalidad, su sistema intelectivo, cognitivo o volitivo?

En el ámbito de la medicina restaurativa se augura que los futuros implantes de retina podrán permitir la visión nocturna y se desarrollarán neuro-mejoras que podrán proporcionar recuperación de la memoria o acelerar la velocidad de pensamiento, además neuro-fármacos que permitirán a las personas mantener la concentración durante periodos de tiempo más largos o mejorar sus capacidades de aprendizaje.

El Transhumanismo aboga también por los implantes cerebrales como fórmula inevitable para elevar nuestra inteligencia como especie; estos dispositivos, que ya existen, son capaces de crear una interfaz entre los tejidos nerviosos y unas sondas para sustituir a los órganos dañados, y se han ideado inicialmente como un tratamiento médico para curar enfermedades degenerativas, como el Párkinson o recuperar la vista, pero pueden llegar a aplicarse a personas sanas para «mejorarlas» intelectualmente.

Laurent Alexandre [3] plantea, sin embargo, el imperativo de fijar unos límites que no podemos moralmente traspasar sin renunciar a nuestra propia condición humana. Alexandre, sería quizá transhumanista «ma non troppo». Considera que lo que va a estar en juego en el 2030, 2050, 2100 va a ser la propia naturaleza humana tal como la hemos conocido, y propone revitalizar la venerable trilogía de Libertad, Igualdad y Fraternidad que ha definido hasta ahora el nudo ético y político del Humanismo. Las posiciones más atrevidas del Transhumanismo proponen la superación de la corporalidad, y también la superación de nuestra autoconciencia que podría en el futuro traspasarse a una red neuronal artificial. El transhumanismo podría llevar la planificación de toda la existencia humana hasta tal nivel de intervención que quedaría sin margen para el azar de la libertad. Frente a esas propuestas extremas Alexandre propone una nueva trilogía de valores morales y políticos imprescindibles para salvaguardar nuestra condición humana que serían: Corporalidad, Espíritu (o autoconciencia) y Azar. —¿Qué pensar sobre ese riesgo distópico que se dibuja en el horizonte? ¿Una exageración alarmista o un riesgo real?

2.- Otra perspectiva coincidente, Del Homo sapiens al Homo deus.

Yuvel Nohah Harari 4en una entrevista compartida con Mustafa Suleyman (DeepMind) en The Economist (14.9.23) declaró que la implementación general de la IA en el Mundo va a suponer, en cierto modo, el fin de la Historia Humana, y la compara con una especie de Alien que estará en el control de las decisiones que nos afectan, decisiones que pueden ser buenas y provechosas, —o quizá no— pero en todo caso ya no serán nuestras decisiones sino que serán ideas, adoptadas, desarrolladas e implementadas por una inteligencia distinta de la nuestra, una forma de Alien creado por nosotros mismos. Harari es historiador y autor de interesantes libros de divulgación, que plantean visiones panorámicas de la trayectoria global de nuestra humanidad, que viene identificada como especie Homo Sapiens, pero ante la que se presenta un futuro próximo de enormes (¿2030? ¿2050?) cambios tecnológicos y científicos (NBIC: Nanotecnologías, Biología, Informática y Ciencias cognitivas) que hacen pensable y probable la superación de lo que hemos considerado tradicionalmente nuestros límites biológicos, mentales y corporales, nuestra autoconciencia y nuestras expectativas. Harari, como buen divulgador busca una presentación impactante de los cambios que se avecinan y dice que el impacto que pueden provocar la IA, y las nuevas tecnologías de Mejoramiento Humano son el umbral de un cambio que va más allá de los límites del Homo sapiens. Ese mejoramiento —doblar nuestra longevidad y adquirir nuevas y altísimas capacidades físicas y mentales— trascendería lo humano y esa nueva especie merecería llamarse Homo Deus. Muchas de las ideas expuestas por Harari están acreditadas, otras son suposiciones prospectivas, que deberán acreditarse en el tiempo, pero el valor añadido a mi juicio del discurso de Harari no es la verdad contrastada de todas y cada una de sus afirmaciones sino la coherencia del panorama en su conjunto, y la perspectiva de cambio que nos anuncia, que con mayores o menores variantes tiene visos de altísima probabilidad. Junto a esas prospectivas y explicaciones sintéticas hay en su obra interesantes reflexiones de filosofía de la Historia. El leiv motiv del planteamiento es la idea de que el «Homo sapiens es el que da significado al Mundo» ya que encarna el Logos desde la revolución del lenguaje hace 70.000 años, y ese Logos nos ha permitido vivir dentro de una «realidad intersubjetiva», en un mundo humanizado con religiones, pueblos y naciones, fronteras, leyendas, grandes relatos, empresas, instituciones, monedas y símbolos, todos ellos artefactos mentales que han hecho posible formas de civilización y cooperación —y también de lucha y conflicto— organizadas y masivas, duraderas porque son transmisibles gracias al lenguaje, y por ello capaces de corregirse y rectificarse, implicando y movilizando a millones de seres humanos. Esa capacidad de lenguaje (logos) ha permitido el razonamiento humano, así como la transmisión y la acumulación de conocimientos, prácticas y experiencias que nos han dado enormes ventajas comparativas respecto de otras especies. La Humanidad se ha separado de los animales por encarnar al Logos, por su facultad de razonar, acumular memoria y experiencia, y por su capacidad de organizar la cooperación de millones de seres humanos, de generación en generación, creando de ese modo nuestra condición de seres históricos. Un tigre vive en un tiempo sólo suyo, es siempre el primer tigre, el ser humano vive en un tiempo histórico, es un ser histórico. Gracias a nuestra capacidad de lenguaje —Logos— podemos apalabrar constructos intersubjetivos, que «crean» realidades sociales perdurables, lo que nos permite convocar y organizar a grandes masas de individuos, a través del espacio y del tiempo. Harari sostiene que el «humanismo» es una especie de religión, lo es al menos etimológicamente, por cuanto que actúa religándonos a un gran relato de sentido centrado en el Hombre o la Humanidad.

El riesgo que prevé Harari es que el Homo sapiens puede perder el control de los acontecimientos por causa de los avances tecnológicos que amenazan con destruir nuestra habilidad para dar sentido a nuestras vidas. Esos cambios tecnológicos (NBIC) van a primar una nueva ideología (datismo o dataísmo) que reduce la condición humana a un algoritmo, que memoriza y gestiona datos, lo que dada la supercapacidad algorítmica de la IA nos va colocar por debajo de las nuevas máquinas inteligentes haciéndonos en muchos aspectos obsoletos. Harari termina su Homo Deus con esta provocadora pregunta: «¿Qué va a suceder en la sociedad, la politica y en la vida diaria cuando máquinas no- conscientes pero dotadas de algoritmos muy inteligentes nos lleguen a conocer mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos?».

La obra de Harari plantea preguntas muy pertinentes, aunque no convenzan algunas de sus respuestas que excluyen la posibilidad del libre albedrío humano, reduciendo toda nuestra capacidad de agencia a pulsiones neuro biológicas aleatorias pero determinantes. David Hodgson6 desafía el determinismo de Harari subrayando el funcionamiento diferencial de la agencia humana respecto de la IA. Hodgson alega, con razón empírica, que las decisiones humanas no son meras elecciones algorítmicas, o no

lo son siempre, sino que implican en muchas ocasiones formas de resolución que podrían definirse como "razonamiento plausible" que sólo se explica con la acción de alguna forma de conciencia y una base para el libre albedrío.

3.- La Declaración Transhumanista

Fue elaborada originalmente en 1998 por un grupo internacional de autores . Esta Declaración Transhumanista ha sido modificada a lo largo de los años por otros autores y organizaciones. En su redacción actual fue adoptada por la Junta de Humanity+8 en marzo de 2009, (Vid. Referencias) y en su primer punto resume lo que será la frontera entre lo humano y lo transhumano:

«La humanidad se verá profundamente afectada por la ciencia y la tecnología en el futuro. Visualizamos la posibilidad de ampliar el potencial humano superando el envejecimiento, las deficiencias cognitivas, el sufrimiento involuntario y nuestro confinamiento en el planeta Tierra.»

—La superación del envejecimiento, prolongación indefinida de la vida humana gracias a las nuevas tecnologías de neurocirugía y a la creación de todo tipo de órganos y mejoras implantables.

—Implantes neurológicos de inteligencia artificial.

—Mejoras en todas las técnicas de supresión del dolor, físico o psicológico. —Posibilidad de colonizar otros planetas.

4.- Consideraciones sobre la iniciativa de UE y el proyecto de la primera ley integral sobre IA del mundo.

En 2020 la UE ya publicó un Libro Blanco sobre la Inteligencia Artificial en previsión de los riesgos que se podían adivinar en aquella época, En abril de 2021, la Comisión

Europea propuso el primer marco regulador de la UE para la IA, bajo el principio de que los sistemas de IA que puedan utilizarse en distintas aplicaciones se analicen y clasifiquen según el riesgo que supongan para los usuarios implicarán una mayor o menor regulación. Una vez aprobadas, serán las primeras normas del mundo, para garantizar que los sistemas de IA utilizados en la UE sean (1) seguros, (2) transparentes, (3) trazables, (4) no discriminatorios y (5) respetuosos con el medio ambiente. Los sistemas de IA deben ser supervisados por personas, en lugar de por mecanismos automáticos. El Parlamento también quiere establecer una definición uniforme y tecnológicamente neutra de la IA que pueda aplicarse a futuros sistemas de USA sigue su propio camino.

Ley de IA: normas diferentes para niveles diferentes de riesgo. La nueva normativa establece obligaciones para proveedores y usuarios en función del nivel de riesgo de la

11 La realeza tecnológica de EE UU al completo acude al Congreso para tratar la regulación de la inteligencia artificial.- Elon Musk, Mark Zuckerberg, Bill Gates y Sundar Pichai, entre otros, han abordado con los legisladores la necesidad de reglas para controlar los peligros de esta tecnología emergente. EL PAIS 14.9.23 Si bien los Estados Unidos de América (EE.UU.) habían adoptado inicialmente un enfoque indulgente con respecto a la IA, últimamente han ido aumentando las peticiones de regulación. La Administración del Ciberespacio de China también está consultando sobre una propuesta para regular la IA, mientras que el Reino Unido está trabajando en un conjunto de principios regulatorios pro-innovación. A nivel internacional, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) adoptó una Recomendación (no vinculante) sobre la IA en 2019, la UNESCO adoptó Recomendaciones sobre la ética de la IA en 2021 y el Consejo de Europa está trabajando actualmente en una convención internacional sobre IA. Además, en el contexto de la recién creada asociación tecnológica entre la UE y los EE. UU. (el Consejo de Comercio y Tecnología), la UE y los EE. UU. están tratando de desarrollar un entendimiento mutuo sobre los principios que sustentan una IA confiable y responsable. Los legisladores de la UE emitieron una declaración conjunta en mayo de 2023 instando al presidente Biden y a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, a convocar una cumbre para encontrar formas de controlar el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial como ChatGPT.

IA. Aunque muchos sistemas de IA plantean un riesgo mínimo, es necesario evaluarlos todos:

(1) Riesgo inaceptable: Los sistemas de IA de riesgo inaceptable son los que se consideran una amenaza para las personas y serán prohibidos. Incluyen: manipulación cognitiva del comportamiento de personas o grupos vulnerables específicos: por ejemplo, juguetes activados por voz que fomentan comportamientos peligrosos en los niños, puntuación social: clasificación de personas en función de su comportamiento, estatus socioeconómico o características personales; sistemas de identificación biométrica en tiempo real y a distancia, como el reconocimiento facial. Aunque existen algunas excepciones a esta calificación. Por ejemplo, los sistemas de identificación biométrica a distancia "a posteriori", en los que la identificación se produce tras un retraso temporal significativo, se permitirán para perseguir delitos graves y sólo cuando haya previa aprobación judicial.

(2) Alto riesgo: Los sistemas de IA que afecten negativamente a la seguridad o a los derechos fundamentales se considerarán de alto riesgo y se dividirán en dos categorías. A) Los sistemas de IA que se utilicen en productos sujetos a la legislación de la UE sobre seguridad de los productos. Esto incluye juguetes, aviación, automóviles, dispositivos médicos y ascensores. B) Los sistemas de IA pertenecientes a ocho ámbitos específicos que deberán registrarse en una base de datos de la UE: 1.- identificación biométrica y categorización de personas físicas, 2.- gestión y explotación de infraestructuras críticas, 3.- educación y formación profesional, 4.- empleo, gestión de trabajadores y acceso al autoempleo, 5.- acceso y disfrute de servicios privados esenciales y servicios y prestaciones públicas en aplicación de la ley, 6.- gestión de la migración, 7.- el asilo y el control de fronteras, 8.- asistencia en la interpretación jurídica y aplicación de la ley. Todos los sistemas de IA de alto riesgo serán evaluados antes de su comercialización y a lo largo de su ciclo de vida.

(3) IA generativa. La IA generativa, como ChatGPT, tendría que cumplir requisitos de transparencia: a) revelar que el contenido ha sido generado por IA, b) diseñar el modelo para evitar que genere contenidos ilegales, c) publicar resúmenes de los datos protegidos por derechos de autor utilizados para el entrenamiento.

(4) Riesgo limitado. Los sistemas de IA de riesgo limitado deben cumplir unos requisitos mínimos de transparencia que permitan a los usuarios tomar decisiones con conocimiento de causa. Tras interactuar con las aplicaciones, el usuario puede decidir si desea seguir utilizándolas. Los usuarios deben ser conscientes de cuándo están interactuando con la IA. Esto incluye los sistemas de IA que generan o manipulan contenidos de imagen, audio o vídeo (por ejemplo, deepfakes).

El 14 de junio de 2023, los eurodiputados adoptaron su posición negociadora sobre la ley de IA. Ahora comenzarán las conversaciones sobre la forma final de la ley en el Consejo, junto a los países de la UE.

El objetivo es alcanzar un acuerdo a finales del año 2023.

—Algunas interrogantes para el diálogo.

 ¿Las transformaciones anunciadas por el Transhumanismo y la IA son cualitativamente más disruptivas de las que provocaron la invención de la Imprenta, la Revolución Francesa, la máquina de vapor y la revolución industrial, la Revolución Comunista o la invención de la Bomba atómica?

¿En qué medida los cambios que se anuncian a medio plazo —2030, 2050— pueden influir en el discurso ético de la masonería, en la sociabilidad particular que practicamos en las Logias o en* la idea misma de la iniciación masónica?.

HE DICHO .·. Javier Otaola

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REFERENCIAS.-

12 «Cómo la nueva Inteligencia Artificial puede manipularte como votante». La IA generativa, unida a la ciencia de redes, puede conseguir que los usuarios cambien de opinión casi de forma inconsciente. Andrés Ortega EL PAIS.17 SEPT 2023.

—The Transhumanists. Meet Max and Natasha. They hope to live forever. Seriously, por Brendan Bernhard.

—Manifiesto Trans-Humanista

«1. La humanidad se verá profundamente afectada por la ciencia y la tecnología en el futuro. Visualizamos la posibilidad de ampliar el potencial humano superando el envejecimiento, las deficiencias cognitivas, el sufrimiento involuntario y nuestro confinamiento en el planeta Tierra.

2. Creemos que el potencial de la humanidad aún está prácticamente sin explotar. Hay escenarios posibles que conducen a condiciones humanas mejoradas, maravillosas y sumamente valiosas.

3. Reconocemos que la humanidad enfrenta graves riesgos, especialmente por el mal uso de las nuevas tecnologías. Existen posibles escenarios realistas que conducen a la pérdida de la mayor parte, o incluso de la totalidad, de lo que consideramos valioso. Algunos de estos escenarios son drásticos, otros son sutiles. Aunque todo progreso es cambio, no todo cambio es progreso.

4. Es necesario invertir esfuerzos de investigación para comprender estas perspectivas. Necesitamos deliberar cuidadosamente cuál es la mejor manera de reducir los riesgos y acelerar las solicitudes beneficiosas. También necesitamos foros donde la gente pueda discutir constructivamente lo que se debe hacer y un orden social donde se puedan implementar decisiones responsables.

5. La reducción de los riesgos existenciales y el desarrollo de medios para la preservación de la vida y la salud, el alivio de los graves sufrimientos y la mejora de la previsión y la sabiduría humanas deben perseguirse como prioridades urgentes y recibir una gran financiación.

6. La formulación de políticas debe guiarse por una visión moral responsable e inclusiva, tomando en serio tanto las oportunidades como los riesgos, respetando la autonomía y los derechos individuales y mostrando solidaridad y preocupación por los intereses y la dignidad de todas las personas en todo el mundo. También debemos considerar nuestras responsabilidades morales hacia las generaciones que existirán en el futuro.

7. Defendemos el bienestar de todos los seres sintientes, incluidos los humanos, los animales no humanos y cualquier futuro intelecto artificial, forma de vida modificada u otras inteligencias a las que puedan dar lugar los avances tecnológicos y científicos.

8. Estamos a favor de permitir a los individuos una amplia elección personal sobre cómo vivir sus vidas. Esto incluye el uso de técnicas que pueden desarrollarse para ayudar a la memoria, la concentración y la energía mental; terapias de extensión de vida; tecnologías de elección reproductiva; procedimientos criónicos; y muchas otras posibles tecnologías de modificación y mejora humana.»

NOTAS

 

1.- Del Humanismo del Renacimiento al Transhumanismo postmoderno

La creación de grandes bases de datos, con una potencia informática creciente a las que se añaden algoritmos de aprendizaje automático, está en su mayor parte controlada por los gigantes tecnológicos o sea, las mayores empresas en tecnología de la informática y procesadores, e Internet: Google, Apple, Meta, Amazon y Microsoft (GAFAM), en USA, y Baidu, Alibaba, Tencent y Xiaomi (BATX), en la República Popular China. Ese proceso de acumulación de datos y la gran velocidad de su gestión ha acelerado la progresión de la Inteligencia Artificial de una manera sorprendente. Los dirigentes de GoogleDeep Mind, Badu Alibaba y OpenAI están convencidos de una IA generalista llegará a tener capacidades «equivalentes» a las de un cerebro humano alrededor del año 2030, lo que significa que los niños y niñas que se encuentran ahora en la escuela maternal pasarán la totalidad de su vida profesional rodeados de máquinas dotadas de IA, infatigables, casi gratuitas, resistentes y superiores en muchos aspectos a su eficiencia como mano de obra humana. Por otro lado, en el primer cuarto del siglo XXI los avances de la Ciencia y de la Técnica en particular las denominadas NBIC (Nanotecnología, Biología, Informática y Ciencias cognitivas) están ya planteado la posibilidad de superar en un plazo de tiempo corto —2030-2050—, algunos de los límites de lo humano tal y como lo hemos conocido hasta ahora.

¿Qué relación hay entre la IA y el pensamiento transhumanista?

El enorme salto tecnológico que van a suponer, para el 2030, las capacidades de la llamada IA van a revolucionar de una manera profunda nuestros medios de producción y nuestras capacidades tecnológicas en todos los órdenes de la vida, y muy especialmente en la neurocirugía. Por lado la necesidad de manejar máquinas cada vez más inteligentes nos va a empujar a un esfuerzo de mejoramiento artificial de nuestras capacidades físicas e intelectuales con el apoyo de los avances tecnológicos. El Mejoramiento humano, conocido en inglés como Human Enhancement (HE), nos propone aumentar nuestra inteligencia natural con implantes de IA, normalizar los trasplantes de órganos para prolongar más allá de los ciento veinte años nuestra longevidad, mejorar aceleradamente nuestra condición física e intelectual mediante la alteración natural, artificial o tecnológica del cuerpo humano aplicando los nuevos conocimientos y las nuevas tecnologías de «mejoramiento» del cuerpo, con toda clase de intervenciones, implantes y trasplantes, no ya sólo al enfermo sino también al sano, para hacerlo más bello, más fuerte, más capaz, más longevo, más inteligente. En realidad, el Transhumanismo como posición intelectual y como propuesta ideológica es muy anterior a los actuales avances en materia de IA. El término transhumanismo fue forjado por uno de los primeros profesores de futurología, Fereidoun M. Esfandiary, conocido como FM-2030, que pensó en «los nuevos conceptos del humano» alrededor de 1960, cuando comenzó a identificar a un número de personas cada vez mayor y más influyente, que adoptan tecnologías, estilos de vida —y visiones del mundo— transicionales, orientadas hacia lo «posthumano» o más precisamente «transhumano». El filósofo estadounidense Max More, empezó a articular los principios del transhumanismo como una filosofía futurista ya en 1990.

El núcleo del debate que plantea el Mejoramiento Humano se puede resumir en esta pregunta: ¿Hasta qué punto resulta legítimo y conveniente alterar artificialmente aspectos que pueden transformar las estructuras mismas de nuestra especie Homo Sapiens, como su corporalidad, su sistema intelectivo, cognitivo o volitivo?

En el ámbito de la medicina restaurativa se augura que los futuros implantes de retina podrán permitir la visión nocturna y se desarrollarán neuro-mejoras que podrán proporcionar recuperación de la memoria o acelerar la velocidad de pensamiento, además neuro-fármacos que permitirán a las personas mantener la concentración durante periodos de tiempo más largos o mejorar sus capacidades de aprendizaje.

El Transhumanismo aboga también por los implantes cerebrales como fórmula inevitable para elevar nuestra inteligencia como especie; estos dispositivos, que ya existen, son capaces de crear una interfaz entre los tejidos nerviosos y unas sondas para sustituir a los órganos dañados, y se han ideado inicialmente como un tratamiento médico para curar enfermedades degenerativas, como el Párkinson o recuperar la vista, pero pueden llegar a aplicarse a personas sanas para «mejorarlas» intelectualmente.

Laurent Alexandre [3] plantea, sin embargo, el imperativo de fijar unos límites que no podemos moralmente traspasar sin renunciar a nuestra propia condición humana. Alexandre, sería quizá transhumanista «ma non troppo». Considera que lo que va a estar en juego en el 2030, 2050, 2100 va a ser la propia naturaleza humana tal como la hemos conocido, y propone revitalizar la venerable trilogía de Libertad, Igualdad y Fraternidad que ha definido hasta ahora el nudo ético y político del Humanismo. Las posiciones más atrevidas del Transhumanismo proponen la superación de la corporalidad, y también la superación de nuestra autoconciencia que podría en el futuro traspasarse a una red neuronal artificial. El transhumanismo podría llevar la planificación de toda la existencia humana hasta tal nivel de intervención que quedaría sin margen para el azar de la libertad. Frente a esas propuestas extremas Alexandre propone una nueva trilogía de valores morales y políticos imprescindibles para salvaguardar nuestra condición humana que serían: Corporalidad, Espíritu (o autoconciencia) y Azar. —¿Qué pensar sobre ese riesgo distópico que se dibuja en el horizonte? ¿Una exageración alarmista o un riesgo real?

2.- Otra perspectiva coincidente, Del Homo sapiens al Homo deus.

Yuvel Nohah Harari 4en una entrevista compartida con Mustafa Suleyman (DeepMind) en The Economist (14.9.23) declaró que la implementación general de la IA en el Mundo va a suponer, en cierto modo, el fin de la Historia Humana, y la compara con una especie de Alien que estará en el control de las decisiones que nos afectan, decisiones que pueden ser buenas y provechosas, —o quizá no— pero en todo caso ya no serán nuestras decisiones sino que serán ideas, adoptadas, desarrolladas e implementadas por una inteligencia distinta de la nuestra, una forma de Alien creado por nosotros mismos. Harari es historiador y autor de interesantes libros de divulgación, que plantean visiones panorámicas de la trayectoria global de nuestra humanidad, que viene identificada como especie Homo Sapiens, pero ante la que se presenta un futuro próximo de enormes (¿2030? ¿2050?) cambios tecnológicos y científicos (NBIC: Nanotecnologías, Biología, Informática y Ciencias cognitivas) que hacen pensable y probable la superación de lo que hemos considerado tradicionalmente nuestros límites biológicos, mentales y corporales, nuestra autoconciencia y nuestras expectativas. Harari, como buen divulgador busca una presentación impactante de los cambios que se avecinan y dice que el impacto que pueden provocar la IA, y las nuevas tecnologías de Mejoramiento Humano son el umbral de un cambio que va más allá de los límites del Homo sapiens. Ese mejoramiento —doblar nuestra longevidad y adquirir nuevas y altísimas capacidades físicas y mentales— trascendería lo humano y esa nueva especie merecería llamarse Homo Deus. Muchas de las ideas expuestas por Harari están acreditadas, otras son suposiciones prospectivas, que deberán acreditarse en el tiempo, pero el valor añadido a mi juicio del discurso de Harari no es la verdad contrastada de todas y cada una de sus afirmaciones sino la coherencia del panorama en su conjunto, y la perspectiva de cambio que nos anuncia, que con mayores o menores variantes tiene visos de altísima probabilidad. Junto a esas prospectivas y explicaciones sintéticas hay en su obra interesantes reflexiones de filosofía de la Historia. El leiv motiv del planteamiento es la idea de que el «Homo sapiens es el que da significado al Mundo» ya que encarna el Logos desde la revolución del lenguaje hace 70.000 años, y ese Logos nos ha permitido vivir dentro de una «realidad intersubjetiva», en un mundo humanizado con religiones, pueblos y naciones, fronteras, leyendas, grandes relatos, empresas, instituciones, monedas y símbolos, todos ellos artefactos mentales que han hecho posible formas de civilización y cooperación —y también de lucha y conflicto— organizadas y masivas, duraderas porque son transmisibles gracias al lenguaje, y por ello capaces de corregirse y rectificarse, implicando y movilizando a millones de seres humanos. Esa capacidad de lenguaje (logos) ha permitido el razonamiento humano, así como la transmisión y la acumulación de conocimientos, prácticas y experiencias que nos han dado enormes ventajas comparativas respecto de otras especies. La Humanidad se ha separado de los animales por encarnar al Logos, por su facultad de razonar, acumular memoria y experiencia, y por su capacidad de organizar la cooperación de millones de seres humanos, de generación en generación, creando de ese modo nuestra condición de seres históricos. Un tigre vive en un tiempo sólo suyo, es siempre el primer tigre, el ser humano vive en un tiempo histórico, es un ser histórico. Gracias a nuestra capacidad de lenguaje —Logos— podemos apalabrar constructos intersubjetivos, que «crean» realidades sociales perdurables, lo que nos permite convocar y organizar a grandes masas de individuos, a través del espacio y del tiempo. Harari sostiene que el «humanismo» es una especie de religión, lo es al menos etimológicamente, por cuanto que actúa religándonos a un gran relato de sentido centrado en el Hombre o la Humanidad.

El riesgo que prevé Harari es que el Homo sapiens puede perder el control de los acontecimientos por causa de los avances tecnológicos que amenazan con destruir nuestra habilidad para dar sentido a nuestras vidas. Esos cambios tecnológicos (NBIC) van a primar una nueva ideología (datismo o dataísmo) que reduce la condición humana a un algoritmo, que memoriza y gestiona datos, lo que dada la supercapacidad algorítmica de la IA nos va colocar por debajo de las nuevas máquinas inteligentes haciéndonos en muchos aspectos obsoletos. Harari termina su Homo Deus con esta provocadora pregunta: «¿Qué va a suceder en la sociedad, la politica y en la vida diaria cuando máquinas no- conscientes pero dotadas de algoritmos muy inteligentes nos lleguen a conocer mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos?».

La obra de Harari plantea preguntas muy pertinentes, aunque no convenzan algunas de sus respuestas que excluyen la posibilidad del libre albedrío humano, reduciendo toda nuestra capacidad de agencia a pulsiones neuro biológicas aleatorias pero determinantes. David Hodgson6 desafía el determinismo de Harari subrayando el funcionamiento diferencial de la agencia humana respecto de la IA. Hodgson alega, con razón empírica, que las decisiones humanas no son meras elecciones algorítmicas, o no

lo son siempre, sino que implican en muchas ocasiones formas de resolución que podrían definirse como "razonamiento plausible" que sólo se explica con la acción de alguna forma de conciencia y una base para el libre albedrío.

3.- La Declaración Transhumanista

Fue elaborada originalmente en 1998 por un grupo internacional de autores . Esta Declaración Transhumanista ha sido modificada a lo largo de los años por otros autores y organizaciones. En su redacción actual fue adoptada por la Junta de Humanity+8 en marzo de 2009, (Vid. Referencias) y en su primer punto resume lo que será la frontera entre lo humano y lo transhumano:

«La humanidad se verá profundamente afectada por la ciencia y la tecnología en el futuro. Visualizamos la posibilidad de ampliar el potencial humano superando el envejecimiento, las deficiencias cognitivas, el sufrimiento involuntario y nuestro confinamiento en el planeta Tierra.»

—La superación del envejecimiento, prolongación indefinida de la vida humana gracias a las nuevas tecnologías de neurocirugía y a la creación de todo tipo de órganos y mejoras implantables.

—Implantes neurológicos de inteligencia artificial.

—Mejoras en todas las técnicas de supresión del dolor, físico o psicológico. —Posibilidad de colonizar otros planetas.

4.- Consideraciones sobre la iniciativa de UE y el proyecto de la primera ley integral sobre IA del mundo.

En 2020 la UE ya publicó un Libro Blanco sobre la Inteligencia Artificial en previsión de los riesgos que se podían adivinar en aquella época, En abril de 2021, la Comisión

Europea propuso el primer marco regulador de la UE para la IA, bajo el principio de que los sistemas de IA que puedan utilizarse en distintas aplicaciones se analicen y clasifiquen según el riesgo que supongan para los usuarios implicarán una mayor o menor regulación. Una vez aprobadas, serán las primeras normas del mundo, para garantizar que los sistemas de IA utilizados en la UE sean (1) seguros, (2) transparentes, (3) trazables, (4) no discriminatorios y (5) respetuosos con el medio ambiente. Los sistemas de IA deben ser supervisados por personas, en lugar de por mecanismos automáticos. El Parlamento también quiere establecer una definición uniforme y tecnológicamente neutra de la IA que pueda aplicarse a futuros sistemas de USA sigue su propio camino.

Ley de IA: normas diferentes para niveles diferentes de riesgo. La nueva normativa establece obligaciones para proveedores y usuarios en función del nivel de riesgo de la

11 La realeza tecnológica de EE UU al completo acude al Congreso para tratar la regulación de la inteligencia artificial.- Elon Musk, Mark Zuckerberg, Bill Gates y Sundar Pichai, entre otros, han abordado con los legisladores la necesidad de reglas para controlar los peligros de esta tecnología emergente. EL PAIS 14.9.23 Si bien los Estados Unidos de América (EE.UU.) habían adoptado inicialmente un enfoque indulgente con respecto a la IA, últimamente han ido aumentando las peticiones de regulación. La Administración del Ciberespacio de China también está consultando sobre una propuesta para regular la IA, mientras que el Reino Unido está trabajando en un conjunto de principios regulatorios pro-innovación. A nivel internacional, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) adoptó una Recomendación (no vinculante) sobre la IA en 2019, la UNESCO adoptó Recomendaciones sobre la ética de la IA en 2021 y el Consejo de Europa está trabajando actualmente en una convención internacional sobre IA. Además, en el contexto de la recién creada asociación tecnológica entre la UE y los EE. UU. (el Consejo de Comercio y Tecnología), la UE y los EE. UU. están tratando de desarrollar un entendimiento mutuo sobre los principios que sustentan una IA confiable y responsable. Los legisladores de la UE emitieron una declaración conjunta en mayo de 2023 instando al presidente Biden y a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, a convocar una cumbre para encontrar formas de controlar el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial como ChatGPT.

IA. Aunque muchos sistemas de IA plantean un riesgo mínimo, es necesario evaluarlos todos:

(1) Riesgo inaceptable: Los sistemas de IA de riesgo inaceptable son los que se consideran una amenaza para las personas y serán prohibidos. Incluyen: manipulación cognitiva del comportamiento de personas o grupos vulnerables específicos: por ejemplo, juguetes activados por voz que fomentan comportamientos peligrosos en los niños, puntuación social: clasificación de personas en función de su comportamiento, estatus socioeconómico o características personales; sistemas de identificación biométrica en tiempo real y a distancia, como el reconocimiento facial. Aunque existen algunas excepciones a esta calificación. Por ejemplo, los sistemas de identificación biométrica a distancia "a posteriori", en los que la identificación se produce tras un retraso temporal significativo, se permitirán para perseguir delitos graves y sólo cuando haya previa aprobación judicial.

(2) Alto riesgo: Los sistemas de IA que afecten negativamente a la seguridad o a los derechos fundamentales se considerarán de alto riesgo y se dividirán en dos categorías. A) Los sistemas de IA que se utilicen en productos sujetos a la legislación de la UE sobre seguridad de los productos. Esto incluye juguetes, aviación, automóviles, dispositivos médicos y ascensores. B) Los sistemas de IA pertenecientes a ocho ámbitos específicos que deberán registrarse en una base de datos de la UE: 1.- identificación biométrica y categorización de personas físicas, 2.- gestión y explotación de infraestructuras críticas, 3.- educación y formación profesional, 4.- empleo, gestión de trabajadores y acceso al autoempleo, 5.- acceso y disfrute de servicios privados esenciales y servicios y prestaciones públicas en aplicación de la ley, 6.- gestión de la migración, 7.- el asilo y el control de fronteras, 8.- asistencia en la interpretación jurídica y aplicación de la ley. Todos los sistemas de IA de alto riesgo serán evaluados antes de su comercialización y a lo largo de su ciclo de vida.

(3) IA generativa. La IA generativa, como ChatGPT, tendría que cumplir requisitos de transparencia: a) revelar que el contenido ha sido generado por IA, b) diseñar el modelo para evitar que genere contenidos ilegales, c) publicar resúmenes de los datos protegidos por derechos de autor utilizados para el entrenamiento.

(4) Riesgo limitado. Los sistemas de IA de riesgo limitado deben cumplir unos requisitos mínimos de transparencia que permitan a los usuarios tomar decisiones con conocimiento de causa. Tras interactuar con las aplicaciones, el usuario puede decidir si desea seguir utilizándolas. Los usuarios deben ser conscientes de cuándo están interactuando con la IA. Esto incluye los sistemas de IA que generan o manipulan contenidos de imagen, audio o vídeo (por ejemplo, deepfakes).

El 14 de junio de 2023, los eurodiputados adoptaron su posición negociadora sobre la ley de IA. Ahora comenzarán las conversaciones sobre la forma final de la ley en el Consejo, junto a los países de la UE.

El objetivo es alcanzar un acuerdo a finales del año 2023.

—Algunas interrogantes para el diálogo.

 ¿Las transformaciones anunciadas por el Transhumanismo y la IA son cualitativamente más disruptivas de las que provocaron la invención de la Imprenta, la Revolución Francesa, la máquina de vapor y la revolución industrial, la Revolución Comunista o la invención de la Bomba atómica?

¿En qué medida los cambios que se anuncian a medio plazo —2030, 2050— pueden influir en el discurso ético de la Humanidad?


 

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NOTAS

[1] El primer órgano humano creado dentro de un animal abre la puerta a fabricar ‘recambios’ para las personas. EL PAIS 14.9.23

[2] El Consejo Nacional de Inteligencia (NIC) ya ha emitido un nuevo informe con el horizonte de 2040. https://www.dni.gov/index.php/gt2040-home  «Cómo la nueva Inteligencia Artificial puede manipularte como votante». La IA generativa, unida a la ciencia de redes, puede conseguir que los usuarios cambien de opinión casi de forma inconsciente. Andrés Ortega EL PAIS.17 SEPT 2023.

[3] Laurent Alexandre, (10 de junio de 1960 París), alto funcionario (ENA), cirujano, empresario, columnista, escritor y activista político francés. Secretario Nacional de la Democracia Liberal en 1997, se presentó en la década de 2010 como "centro izquierda", "liberal" y "macronista", pero es particularmente seguido y apreciado por la derecha y la extrema derecha. Laurent Alexandre es, según GQ, uno de los principales representantes del movimiento transhumanista en Francia, aunque afirma no ser seguidor y solo acreditar "el diagnóstico tecnológico de los transhumanistas". Es seguidor del filósofo Nick Bostrom, fundador de Humanity+ (asociación internacional de transhumanismo), cuyo libro Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies recomienda. Teme el riesgo de "neurogoulag" y "neurototalitarismo" de un gobierno totalitario que puede usar tecnologías NBIC para esclavizar modificando la función cerebral.

 

[4] Yuval Noah Harari (Kiryat Atta, 24 de febrero de 1976) historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Entre sus obras más conocidas se encuentran Sapiens: De animales a dioses, Homo Deus: Breve historia del mañana y 21 lecciones para el siglo XXI.

[5] Homo Deus: A Brief History of Tomorrow (2017) Y. N. Harari

[6] The Mind Matters: Consciousness and Choice in a Quantum World. David Hodgson. Oxford, GB: Oxford University Press (1991). • Rationality + Consciousness = Free Will, David Hodgson. OUP USA, 2012, 288pps, ISBN: 9780199845309. Philosophy Now. https://philosophynow.org/

[7] Doug Baily, Anders Sandberg, Gustavo Alves, Max More, Holger Wagner, Natasha Vita-More, Eugene Leitl, Bernie Staring, David Pearce, Bill Fantegrossi, den Otter, Ralf Fletcher, Tom Morrow, Alexander Chislenko, Lee Daniel Crocker, Darren Reynolds, Keith Elis, Thom Quinn, Mikhail Sverdlov, Arjen Kamphuis, Shane Spaulding y Nick Bostrom

[8] Humanity Plus conocida anteriormente como Asociación Transhumanista Mundial es una organización sin fines de lucro que trabaja para promover la discusión de las posibilidades de mejora radical de las capacidades humanas por medio de las tecnologías basadas en la nanotecnología, en la ingeniería genética y en la cibernética. Fundada originalmente por Nick Bostrom y David Pearce.

 

[9] LIBRO BLANCO sobre la inteligencia artificial - un enfoque europeo orientado a la excelencia y la confianza. ***

[11] —The Transhumanists. Meet Max and Natasha. They hope to live forever. Seriously, por Brendan Bernhard.

[12] —Manifiesto Trans-Humanista—

«1. La humanidad se verá profundamente afectada por la ciencia y la tecnología en el futuro. Visualizamos la posibilidad de ampliar el potencial humano superando el envejecimiento, las deficiencias cognitivas, el sufrimiento involuntario y nuestro confinamiento en el planeta Tierra.

2. Creemos que el potencial de la humanidad aún está prácticamente sin explotar. Hay escenarios posibles que conducen a condiciones humanas mejoradas, maravillosas y sumamente valiosas.

3. Reconocemos que la humanidad enfrenta graves riesgos, especialmente por el mal uso de las nuevas tecnologías. Existen posibles escenarios realistas que conducen a la pérdida de la mayor parte, o incluso de la totalidad, de lo que consideramos valioso. Algunos de estos escenarios son drásticos, otros son sutiles. Aunque todo progreso es cambio, no todo cambio es progreso.

4. Es necesario invertir esfuerzos de investigación para comprender estas perspectivas. Necesitamos deliberar cuidadosamente cuál es la mejor manera de reducir los riesgos y acelerar las solicitudes beneficiosas. También necesitamos foros donde la gente pueda discutir constructivamente lo que se debe hacer y un orden social donde se puedan implementar decisiones responsables.

5. La reducción de los riesgos existenciales y el desarrollo de medios para la preservación de la vida y la salud, el alivio de los graves sufrimientos y la mejora de la previsión y la sabiduría humanas deben perseguirse como prioridades urgentes y recibir una gran financiación.

6. La formulación de políticas debe guiarse por una visión moral responsable e inclusiva, tomando en serio tanto las oportunidades como los riesgos, respetando la autonomía y los derechos individuales y mostrando solidaridad y preocupación por los intereses y la dignidad de todas las personas en todo el mundo. También debemos considerar nuestras responsabilidades morales hacia las generaciones que existirán en el futuro.

7. Defendemos el bienestar de todos los seres sintientes, incluidos los humanos, los animales no humanos y cualquier futuro intelecto artificial, forma de vida modificada u otras inteligencias a las que puedan dar lugar los avances tecnológicos y científicos.

8. Estamos a favor de permitir a los individuos una amplia elección personal sobre cómo vivir sus vidas. Esto incluye el uso de técnicas que pueden desarrollarse para ayudar a la memoria, la concentración y la energía mental; terapias de extensión de vida; tecnologías de elección reproductiva; procedimientos criónicos; y muchas otras posibles tecnologías de modificación y mejora humana.»

 

[13]  «Cómo la nueva Inteligencia Artificial puede manipularte como votante». La IA generativa, unida a la ciencia de redes, puede conseguir que los usuarios cambien de opinión casi de forma inconsciente. Andrés Ortega EL PAIS.17 SEPT 2023

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