Blog taola

Diccionario subjetivo:CZ 75 TS



“El que nunca ha disparado un arma no sabe lo que significa. No sabe el agridulce sentimiento de poder y fragilidad que se desprende de una pistola, de un revólver o de un fusil”. Javier conocía bien esa sensación, hacía diez años que era asiduo del Club de Tiro Basaburua. Pero en contra de lo que se podría pensar Javier Arrien, aficionado al tiro olímpico, no era un hombre violento, ni siquiera agresivo, su afición a las armas tenía un origen familiar y deportivo asociado a la caza, una afición que había ido haciéndose más sofisticada según iba conociendo las modalidades del tiro deportivo. Ya no tenía edad para participar en competiciones Federativas, pero eso no le impedía competir, con buenos resultados, en los campeonatos de Club y en los torneos amistosos inter-clubes. En definitiva, el móvil de su actividad como tirador era la primitiva satisfacción de dominar un arma, de manejar, responsablemente, un artefacto capaz de trasladar a voluntad el proyectil e impactar en el objetivo, diana, plato de pasta de carbón o silueta humana.

Se colocó los cascos anti-ruido, y entró en su cabina de tiro, colocó el arma sobre la mesa auxiliar y acarició su pistola CZ 75 TS calibre .40 S&W.

A su edad se merecía ciertos caprichos.

Otros escogían las verdes lomas del campo de golf y el golpe seco del hierro y la madera contra la pelota. Él prefería el olor de la pólvora y el ruido del trueno. Metió el cargador, agarró el arma firmemente con las dos manos, abrió las piernas en compás, aguzó la vista sobre la diana al fondo de la galería y disparó, una y otra vez, pausadamente. Los diez disparos sonaron solemnes, terribles, y con cada detonación el corazón de Javier se vaciaba de una porción de impaciencia, de un difuso resentimiento; la cabina se llenó del olor a pólvora como si estuviera en medio de una batalla, contra un enemigo invisible.

Pensaba en su próximo encuentro con sus viejos amigos en la Casa Santa Isabel cuando ordenó cambiar la diana y volvió a cargar el arma. "

De mi próxima novela La inocencia del inocente. ©

27 vistas

©2018 por Javier Otaola.